GUÍA PARA PADRES

Queremos otorgar a los niños y sus padres,  las herramientas que pueden usar para ayudar a reducir el riesgo de ocurrencia de una mordedura de perro. Los niños son los más susceptibles a ser víctimas de mordedura de perro y en la mayoría de los casos el perro es mascota, de un amigo, el perro de vecino o niñera. Esta guía proporciona un resumen y la explicación breve del material que se menciona aquí. Algunas maneras de reducir el riesgo de su niño a recibir una mordedura son como sigue: 

1. Dirija a los niños en todo momento al actuar recíprocamente con un perro, incluso el perro familiar. 

2. Anima que los niños no se acerquen a cualquier perro que no pertenece a ellos. 

3. Enseña a los niños a no abrazar un perro o acercarse un perro mientras está comiendo o está durmiendo, incluso el perro familiar. 

4. Enseña a los niños a detenerse y ser un árbol si un perro está molestándolos o está asustándolos, o se acerca un perro extraño. 

5. Si usted tiene un perro, entrénelo a disfrutar la presencia de niños usando métodos positivos y nunca permitirles el juego rudo, o juegos de rivalidad entre ellos.

Al saber que los niños aman los perros y quieren acariciarlos y que cuando los niños crecen y se vuelven más independientes, la supervisión adulta no siempre es posible, este juego fue desarrollado  como una manera divertida para las familias de aprender sobre la comunicación del perro y prevención de la mordedura. Mientras juegues este juego y aprendas los conceptos que se presentan, es importante recordar a los niños que los perros son los animales y nosotros nunca podemos saber realmente con seguridad eso que  están pensando, o cómo pueden actuar ante tal o cual situación. La información aprendida a través de este juego no es un suplente para el cuatela, sentido común y vigilancia. 

El juego presenta tres tipos básicos de información en cada uno,  que se discute brevemente en esta guía. Éstos son: 

1.  Cómo decidir si un perro es seguro o es peligroso acercarse estudiando su conducta y lenguaje corporal 

2.  Cosas que un niño debe hacer al actuar recíprocamente con un perro. 

3.  Cosas que un niño no debe hacer al actuar recíprocamente con un perro. 

¿SEGURO O PELIGROSO?

Es posible suponer cómo un perro se siente y cómo él podría actuar estudiando su lenguaje corporal o posturas. El juego incluye una serie de tarjetas de perros con cuadros que muestran varias posturas y los jugadores deben adivinar cómo se siente el perro y juzgue si es probable que sea seguro o peligroso acercarse a este perro. Esto se hace mirando varias partes importantes del cuerpo del perro. La parte de atrás de cada tarjeta describe los signos que el perro está enviando y da el juicio correcto para ese perro (es decir Seguro o Peligroso).  La mesa en las páginas siguientes describe los significados que pueden comunicados por un perro que usa las partes importantes del cuerpo. Algunas posturas del cuerpo pueden tener más de un significado. Por ejemplo, las orejas derechas pueden significar que el perro está contento, entusiasmado, seguro, agresivo o interesado. Algunos perros tienen las orejas naturalmente derechas y otros rasgos, como la frente arrugada, apoyándose hacia adelante y lentamente menea la cola sosteniéndola hacia el piso, o la cola sostenida en lo alto encima de la parte trasera indicaría la excitación en el perro.

Cualquier forma de emoción en el perro, ya sea que esté entusiasmado, interesado, enfadado o agresivo, puede morder, manosear o saltar y convertirse en un peligro para el niño.   Por esta razón y por el bien de la simplicidad, no se enlistan todas las interpretaciones de cada postura del cuerpo del perro en las tarjetas. Si un perro se despierta por cualquier razón, él será considerado peligroso y no debe acariciarse por ningún niño. 

Algunos perros son difíciles de descifrar debido a sus características naturales.  Por ejemplo, algunos perros tienen orejas rectas, frente arrugada y una cola curvada sobre la espalda.  Un niño sería incapaz de determinar si el perro con estas características es seguro o peligroso.  En los casos donde no hay seguridad, el niño no se debe acercar.  Perros pequeños y peludos con orejas blandas, pueden parecer cariñosos.  Los niños deben ser enseñados a estudiar el lenguaje corporal del cuerpo del perro, y no permitir que lo bonito y tranquilo que se ve ese perro lo influya para acercarse.

Todas las partes corporales enlistadas en la tabla deben ser consideradas para decidir si un perro es seguro o peligroso.  Pudieran existir señales ambiguas, tales como mover la cola, las orejas hacia delante, el pelo erizado a lo largo de la columna.  Un lindo perrito con orejas largas y blandas y un pelaje sedoso pudiera ser una señal falsa, si muestra los ojos en media luna (la parte blanca de los ojos se ve como media luna) y con una mirada preocupada.  Se debe estar alejado de este perro.  Cuando hay señales opuestas o inciertas en un perro, entonces el niño no debe acercarse.  Se debe prestar una atención particular al movimiento de la cola.  Los perros agresivos y que se ven confiables, mueven la cola lentamente y sostenido de forma derecha y paralela al suelo o sostenida por encima de la espalda.  Esto no debe confundirse como amistoso.  Un perro nervioso puede mover la cola entre sus patas o simplemente puede mover la punta de la cola, sostenida hacia abajo.  Un perro amigable moverá su cola con entusiasmo y puede que todo el perro se mueva.  Un perro extremadamente amigable puede ser peligroso para niños pequeños debido a que puede saltar, manosear o pisotear.  Se puede acercar a este tipo de perros hasta que están tranquilos y su dueño tiene control sobre ellos.  Si un perro no tiene correa o no hay un adulto presente, entonces sólo una regla aplica:  NO ACERCARSE AL PERRO.

INTERRACIÓN.- QUÉ HACER

Una vez que el perro se ha identificado como seguro, y papá o mamá ha dado el permiso correspondiente para tocarlo así como el dueño del perro, entonces el niño puede usar la siguiente guía para interactuar con el perro.  Se requiere supervisión de un adulto para cualquier interacción entre perro y niño.  Esta interacción está dividida en dos categorías:

  1. Saludar un perro que está paseando con su dueño y trae una correa.
  2. Interactuar con nuestro perro o el perro de un amigo en la casa o patio cercado.

Saludar a un perro:

  • Acercarse al perro de manera calmada.- movimientos rápidos hacia el perro pueden asustarlo o sentirse amenazado.
  • Mira las patas del perro mientras lo saludas.- algunos perros pueden interpretar una mirada fija a sus ojos como un reto y puede gruñir o morder en respuesta.
  • Asegurarse que el perro nos ve acercarnos.- un perro sorprendido puede morder.
  • Pararse de lado en vez de frente al perro.-  de lado es menos amenazante para el perro y evita la posibilidad de recargarse sobre el perro; si el perro ataca y muerde, entonces el hombre y no la cara, será el primer punto de contacto.
  • Extender la mano y sostenerla para que el perro la huela.- si el perro muerde, el daño es menor si los dedos están extendidos; es menos probable que los cachorros muerdan si se tienen los dedos extendido
  • Si el perro no está interesado, retirarse de lado y lentamente.- forzar una interacción o saltar de manera brusca, puede irritar al perro.
  • Si el perro se retrae o no está olfateando y moviendo la cola, retirarse de lado y lentamente.- forzar una interacción o saltar de manera brusca, puede irritar al perro.
  • Agacharse de lado para saludar perros pequeños o perros que están recostados.- agacharse es menos intimidante y evita la posibilidad de caer sobre el perro.
  • Acariciar al perro a un lado del cuello o en el pecho.- esto asegura que la mano no sobrepasa la cabeza del perro (algunos perros lo ven como amenaza); evita la posibilidad de acariciar un perro con orejas sensibles; muchos perros disfrutan las caricias en el cuello y el pecho.
  • Al terminar de acariciar al perro, quitar la mano lentamente.- movimientos rápidos pueden asustar al perro.
  • Darle un premio comestible al perro.-  evita la posibilidad que el perro lo arrebate de la mano de un niño y lo muerda por error.
  • Respetar perros mayores.- los perros mayores han perdido la vista o el oído y puede tener dolor o enfermedades que afectar su juicio o disposición;  los niños no deben acercarse a perros con hocicos grandes a menos que el perro quiera su atención
  • Respetar perros heridos o enfermos.- no se debe acercar a los perros que cojean, tienen vendajes u otras señales de lastimadura o enfermedad.

INTERACTUANDO CON NUESTRO PERRO O EL PERRO DE ALGÚN AMIGO

  • Mantener la calma cerca del perro.-  movimientos rápidos o voces altas pueden asustar al perro.
  • Respetar el lugar de descanso del perro.-  algunos perros son posesivos (incluso si están en un lugar prohibido) y pueden morder tratando de proteger su espacio.
  • Respetar las pertenencias del perro.-  algunos perros son posesivos con sus juguetes, huesos o artículos que hayan robado, y pueden interpretar cualquier aproximación como una amenaza a sus pertenencias; pueden morder tratando de protegerlas.
  • Respetar el lugar de alimentación y sus platos.- algunos perros son posesivos del lugar donde son alimentados, sus platos, comida y agua y pueden considerar una amenaza cualquier acercamiento;  pueden morder para proteger su comida o cualquier pertenencia relacionada con ella; incluso protegen su área aunque no estén comiendo en ese momento.
  • Pide ayuda a un adulto para recuperar algún objeto robado por el perro.-  un niño nunca debe intentar quitarle un artículo a un perro, aunque sea suyo. Un adulto debe ayudarlo.
  • Jugar juegos seguros con el perro (ver la lista de juegos seguros al final).- esos juegos son los que no involucran a los niños corriendo con el perro, forcejeando o cualquier otra forma de contacto directo, lucha o cualquier competencia por objetos con el perro.
  • Hacerse “el árbol” si el perro se anima demasiado o se vuelve agresivo.- los árboles son aburridos para los perros – no tienen movimiento o sonido.  Es la mejor defensa de un niño contra la mordida de un perro; el perro perderá interés rápidamente y se alejará.  El niño debe quedarse en la posición de un árbol hasta que el perro se vaya o un adulto venga en su ayuda.
  • Acercarse al perro sólo si está despierto.- un toque inesperado puede sobresaltar al perro dormido, resultado en una mordida; el perro podría estar soñando el ser un gran cazador y podría incorporar un niño cercano al sueño.
  • Acercarse sólo si el perro no juega con ningún objeto.- algunos perros son posesivos de sus juguetes, huesos u objetos y pueden interpretar cualquier aproximación como una amenaza a sus posesiones, pudiendo morder para protegerlas.
  • Acercarse sólo si el perro se ve amistoso.- considera una postura corporal antes de acercarse incluso a nuestro perro o al de un amigo;  los perros pueden tener mal humor al igual que nosotros los humanos.
  • Aunque sea por precaución está bien equivocarse.-  si hay cualquier duda acerca del estado emocional del perro, entonces no te acerques.

INTERACCIÓN.- QUE NO HACER

Estas reglas aplican para todos los niños y perros (incluso tu propio perro) siempre, sin excepción.

  • No pongas tus brazos alrededor del perro para abrazarlo.- ésta es una razón común para que el perro muerda; por naturaleza el perro no disfruta los abrazos.  Esta mordida seguramente será en la cara ya que es la parte más cercana al perro.
  • No sentarse en la espalda del perro.- molesta al perro y puede morder.
  • No pongas tu cara justo enfrente de la cara del perro.- también es una acción que molesta al perro, y puede morder.  La mordida será justo en la cara.
  • No juegues de manera peligrosa con el perro.  (ver lista de juegos peligrosos al final de esta guía).- los juegos peligrosos son aquellos que involucran a los niños corriendo con el perro, , forcejeando o cualquier otra forma de contacto directo, lucha o cualquier competencia por objetos con el perro.  Incluso un perro no agresivo puede ver a un niño como una presa.
  • No pongas tu mano dentro de un carro, canasta, o cuarto en el cual un perro esté encerrado.-  el perro puede morderte por el miedo o para proteger su lugar de descanso , o puede tratar de “cazar” tu mano.
  • No te acerques a un perro que esté amarrado.- el perro puede morderte por sentir miedo o por tratar de proteger su área; también, el perro puede saltar debido a la emoción y podría lastimar a un niño o a sí mismo.
  • No te acerques a un perro que esté comiendo, bebiendo, masticando o recostado enseguida de algún objeto.-  el perro puede interpretarlo como una amenaza a sus pertenencias y puede morder para tratar de protegerlas.
  • No entres a una propiedad donde vive un perro tratando de recuperar algún objeto perdido – pide ayuda – un perro puede morder tratando de proteger su territorio, incluso sucede aunque el perro conozca a la persona y haya sido amigable en otras ocasiones.
  • No alejes tu mano o te retires del perro mientras trata de olerte.- esta acción alebresta al perro y lo hace querer olerte más y alcanzar tu mano.
  • No huyas del perro llorando o gritando, no importa que tanto pueda asustarte.-  un niño corriendo y llorando puede verse como una presa para un perro – incluso un perro no agresivo.  La naturaleza del perro es la de perseguir, atacar y destrozar a su presa.  Cuando un niño enfrenta esta situación, debe hacerse “el árbol”; el perro pronto se aburrirá y dejará al niño solo; aunque un perro emocionalmente perturbado puede atacar de todas maneras, en este caso, si el niño es tumbado por el perro, deberá tenderse en el suelo como un tronco, boca abajo, usando sus manos para proteger la nuca y los brazos para proteger su cara.
  • No des la espalda a un perro que está gruñendo o ladrando.- el movimiento es un gatillo para los perros – un perro dominante puede interpretarlo como insubordinación – un perro inseguro puede tornarse más valiente y agresivo – un niño asustado caminando de espalda, puede fácilmente caerse, provocando un ataque.  Un niño que enfrenta un perro que le gruñe, debe hacerse “el árbol”;  el perro no verá al niño como una amenaza y lo más probable es que lo deje solo, aunque pudiera ocurrir un ataque de cualquier manera, en este caso, si el niño es tumbado por el perro, deberá tenderse en el suelo como un tronco, boca abajo, usando sus manos para proteger la nuca y los brazos para proteger su cara.
  • No te confíes en razas para acercarte a un perro.-  cualquier perro de cualquier raza puede morder.  Los niños pueden estar en gran riesgo con razas que tienen reputación de temperamento agradable, ya que es menos probable tomar precauciones con ellos.  El mismo grado de precaución aplica para todos los perros, sin importar su apariencia; las decisiones pueden ser simplificadas por los niños si ciertas razas o perros con características que pueden hacer imposible leer su lenguaje corporal, está fuera de los límites.
  • No interactúes con cualquier perro a menos que haya supervisión de un adulto.-  lo inesperado puede suceder, el grado de supervisión depende de las características individuales del perro y del niño, pero la ausencia de supervisión pone en peligro a ambos.

Comportamiento cambiante

El comportamiento cambiante es cualquier comportamiento de un perro en un contexto inapropiado, como resultado de un conflicto interno.  Los tipos comunes de comportamiento cambiante incluyen lamerse las quijadas cuando no se está comiendo, bostezar cuando no está cansado, rascarse cuando no haya comezón, sacudirse sin estar mojado o sucio, acicalamiento repentino o morderse las patas o cualquier otra área sin razón aparente.  Por ejemplo, a un perro se le pide que se esté quieto y se quiere levantar.  Puede que cambie el comportamiento de levantarse que está suprimiendo, con alguno de los comportamientos fuera de contexto enlistados anteriormente.  Si algún niño trata de molestarlo puede omitir el comportamiento deseado de morder o levantarse y alejarse, y lo cambia por un bostezo o una necesidad repentina de rascarse.  Debe enseñarse a los niños y a los adultos a estar atentos a las señales de este comportamiento cambiante, ya que en la mente del perro es un claro indicador de que el perro ya tuvo suficiente.  Al interactuar con niños, este suceso es una clara señal de que es tiempo de alejar al niño del perro.

JUEGOS SEGUROS

Los juegos seguros incluyen cualquier juego en el cual no hay contacto directo entre el perro y el niño, y que ambos no estén muy estimulados. Todos los juegos deben ser supervisados por un adulto.  Los ejemplos son:

  1. Los juegos de obediencia tales como llamar al perro de persona a persona y premiarlo por sentar enfrente de uno.
  2. Traer algún objeto – y que el perro lo tire o entregue en la mano y se retire sin tratar de jugar guerritas o tomar de vuelta el objeto.
  3. Esconder y buscar un artículo – el niño esconde un juguete o cualquier objeto y el perro debe encontrarlo.
  4. Esconder y buscar personas.-  el niño se esconde y el perro debe encontrarlo-
  5. Enseñarle trucos al perro.

JUEGOS PELIGROSOS

Los juegos peligrosos incluyen cualquier juego donde hay contacto directo entre el niño y el perro, el perro persigue al niño, el perro roba artículos para obligar una persecución, el pero está extremadamente agitado o la fuerza del perro es puesta a competir contra la fuerza del niño.

Ejemplos incluidos:

1. Guerritas

2. Juegos de persecución

3. Juegos de lucha.

SEÑALES PELIGROSAS

Si tu perro muestra cualquiera de los siguientes comportamientos en contra de algún miembro de la familia o invitado, existe un riesgo inminente de que muerda, por lo que se recomienda que un experto en comportamiento de perros lo consulte (el perro nunca debe dejarse suelto cerca de los niños)

  • Gruñe, ataca o trata de morder (incluso si esto es para proteger a una persona o plato de comida)
  • Levanta la cola cuando los niños se acercan o cuando se acerca a los niños.





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